jueves, 16 de diciembre de 2010

Presa en una noche sin estrellas

En esta noche sin luna quiero escuchar el crujir de tus huesos y saborear la sangre chorreante de tu vencido cuerpo.

Mirar tus ojos sin brillo oscurecerse en la neblina espesa y observar tu piel poco a poco pudrirse entre la tierra.

¿Qué más puede pedir tu alma insincera? Es una muerte bella la que te ofrezco, bajo este manto sin ninguna estrella.

Puedes suplicar, puedes llorar, mas la rabiosa mirada que te acecha jamás se detendrá.

Hazme caso, desdichado amante, deja que los gritos y gemidos se conviertan en placer, pues a lo que esta noche he venido no se podrá deshacer.

Sufre como jamás has sufrido, pues no hay perdón para tu ser. ¡Ruega, implora, gime...! Que tus huesos ya son de papel.

Mas...
Un alivio tienes, en medio de tanto dolor: finalmente me has hecho feliz, tal como una presa a su cazador.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Eterna tristeza, ilimitado deseo

En busca de la inmensidad me he encontrado con el profundo vacío de mi alma.
Un hondo abismo donde las verdades absolutas son completas falsedades, las fantasías son realidades y las almas valientes son sólo débiles luces encendidas en la perpetuidad.
Oscuridad perenne, sueños despedazados, ilusiones transitorias y esperanzas marchitas son mi refugio en medio de la obstinación.

Ocultando la inocua tristeza con embustera sonrisa y enfrentando al mundo dejando de lado la franqueza; ¿quién soy?, ¿qué hago aquí? Son respuestas que creía conocer o que tal vez nunca poseí.
La vida es un sueño del que quisiera poder despertar, pero ahora me adentro poco a poco en la pesadilla sin ánimos de ver de nuevo el amanecer.
Quién pudiera atravesar las sombras y desaparecer los inminentes tormentos desearía ser yo.

Las alas de un ángel caído rodean mi apesadumbrado cuerpo como si fueran mías, pero no me pueden ayudar a volar.
Cierro mis ojos y me acerco un poco al cielo observando la oscura figura del demonio sonriente, que por alguna razón me ha hecho feliz.
Encantadores pensamientos claman mi nombre a lo lejos y no puedo seguirlos. ¿Dónde estás mi caballero de negra armadura? Déjame ser tu princesa y sálvame de la oscuridad. Sé mi príncipe y cabalguemos juntos este sendero nocturno sobre el corcel de media noche.

Abro mis ojos y regreso a la tormenta.
Suerte y milagros son sólo anhelos de las personas y desprenderme de ellos es lo que quiero.
La eterna tristeza me atormenta en tanto los ilimitados sueños se destruyen uno a uno.
Ángel desfallecido, te devuelvo tus alas, ya que soy muy débil para usarlas.
Soy tan sólo una muñeca de porcelana que quisiera llorar, pero no puedo, pues la sonrisa en mi rostro fue dibujada con tinta indeleble para que jamás muestre mi sufrimiento.
Alguna vez supe quién era yo, pero ahora me escondo tras la alegre máscara de la feliz fasceta, dado que mi motivo en la tierra es alegrar a los demás, aunque signifique permanecer en el ensombrecido manto de la soledad.

Quimera encantada, ven y seca mis lágrimas.
Demonio de mis más dulces pensamientos, ven y besa mis frágiles labios para que esta esbozada sonrisa por una vez pueda ser sincera.
Ángel negro de labios carmesí, ven y entrégame el mortífero veneno de tu alma para llenar el vacío de la mía.
Sombra impura y orgullosa, ven, ven por mí y elévame a la inmensidad, sonriéndo, riéndo para mí.


31/08/2007

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La torpeza del amor (con flores en tu boca)

Mientras la dulce flor de tus labios surgía, noté la oscura lágrima de tus ojos brotar.
¿Es que acaso la sonrisa es una máscara que oculta tu verdad?
¿Son sinceras las palabra que acabo de escuchar?

Las flores más bellas nacen de tus labios, pero no he olvidado que hasta las rosas poseen espinas.
¿Acaso tus flores son rosas?

Cómo quisiera gritar tontamente: ¡El amor he encontrado!, pero no me hago ilusiones, ante las flores que ya en el suelo se destiñen.

Seamos sinceros, la pasión no iguala al amor y aunque yo quisiera corresponder, la verdad es que prefiero no ser lastimada.

¿Cuál es la obsesión del amante por encantar a la doncella que en su interior amor no contempla?

¿Por qué la insistencia del caballero, ante la serena princesa que se negará hasta el fin del tiempo?

No entiendo por qué tan necio, si yo no te correspondo.
Si ya ambos sabemos que el amor no sólo es ciego, sino también muy tonto.

jueves, 29 de julio de 2010



Lo que no sabes es que ya estoy muerta por dentro.
Sin alma, sin dolor, ni ningún sufrimiento.

No albergo ninguna preocupación
Ni por ti, ni por nadie.

Por dentro no hay sonrisas, no hay llanto
únicamente el vacío sin ningún otro encanto.

No existe la luz dentro de mí, pero tampoco la oscuridad.

Espero estés satisfecho, pues me has matado
y dejado el alma en huesos.

Simplemente espero estés feliz,
pues ya no me interesa nada de ti.

miércoles, 14 de julio de 2010

Nada


Soledad que se cierne
En una triste melodía los latidos se apaciguan
El agua del pensamiento se aclara
Todo es vacío

Cabeza que está hueca
Corazón desierto
Rostro inexpresivo
Vanos deseos

Todo es nada
Nada soy.

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